Tengan cuidado y aléjense de los extremismos en la religión, ya que la única cosa que destrozó a los que vinieron antes que ustedes fue la exageración en la religión.
Profeta Muhammad (sws)
El Islam comenzó como algo extraño, volvera a ser algo extraño en el futuro. Por lo que denle la bienvenida y anuncia la buena nueva a los extraños.

Profeta Muhammad

(La paz y las bendiciones de Allah esten con él)

Las almas más hermosas son las almas que sonríen a pesar de su lucha.
El hipócrita toma un buen consejo como un insulto
Nouman Ali Khan

¿CÓMO PROTEGE EL ISLAM A LA MUJER , DE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA?

Una de las tareas principales emprendidas tras el Islam es la protección de la vida humana contra la desintregración, el desorden, el maltrato y la violencia en todas sus formas, mediante leyes y valores éticos racionales.

En el Islam la familia es la piedra angular del edificio social y la que organiza, dirige y apoya el orden de la sociedad.

La vida familiar, desde el punto de vista islámico es fuente de felicidad, amor y afecto, potenciándose el compañerismo y seguridad espirituales entre los esposos y los niños.

En el Islam, la mujer tiene una posición de honor, un alto grado de respeto como individuo y como elemento imprescindible en la sociedad de la que forma parte en todas sus facetas. Además de sus derechos civiles y legales, goza de este respeto, del amor y el afecto que más merece. La mujer como hija, como esposa-compañera, como madre y como mujer que es, está considerada la reina de la sociedad. Por ello, un derecho que nos ha sido otorgado por Al.lah (Dios) no puede sernos arrebatado por los hombres.

El Islam llegó a atender sus inquietudes psicológicas, espirituales o afectivas y también sus necesidades físicas, en las que se incluyen las sexuales, pues para el Islam la Sexualidad es una necesidad básica del ser humano, ya sea mujer u hombre.

Se prohibieron los malos tratos y cualquier forma de violencia física o psíquica. Más de ochenta ayas (versículas) del Corán tratan sobre estos temas.

El profeta Mohammad (S.A.S.) afirma que el mejor musulmán es aquel que mejor se comporta con su familia: “El más perfecto en fé de entre los creyentes es aquel que es el más bondadoso y trata mejor a su esposa.”. Es un deber, pues para el marido armonizar con su esposa, de forma equitativa y amable. Debe tratarla con justicia, respetar sus sentimientos, complacerla gentilmente y considerarla siempre. No debe la mujer recibir animadversión alguna ni ser sometida a ansiedades ni incertidumbres.

Muhammad (S.A.S.), en su último sermón durante la peregrinación dijo: “¡Vosotros! Tenéis derechos sobre vuestra esposa y vuestra esposa tiene derecho sobre vosotrso. Tratad a vuestra esposa con amor y gentileza.”

Así los papeles del hombre y la mujer se complementan como pareja. Derechos y responsabilidades de ambos sexos son iguales y equilibrados en su totalidad.

Beneficios del matrimonio
Dice Allah (swt):

“Y entre Sus signos esta haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan.”
Quran 30: 21

“¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creo a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y de mujeres. Temed a Allah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto que Allah os observa.”
Quran 4:1



“Allah ha creado esposas de vuestra misma especie, de las cuales creo hijos y nietos. Os ha proveído de todo lo bueno y beneficioso. ¿Es que creen en lo falso y niegan la gracia de Allah?”
Quran 16:72

El Mensajero de Allah (sws) dijo: “!Oh, jóvenes! Quien de vosotros que este en condiciones [físicas y económicas] para casarse que lo haga, pues el matrimonio preserva la mirada, y es una protección contra la fornicacion.”

La tranquilidad y la serenidad

  Una vida matrimonial armoniosa brinda a los cónyuges tranquilidad y serenidad, y transmite a los hijos la confianza y el cariño que lo hará crecer en un ambiente de paz y seguridad, contribuyendo a su mejor desenvolvimiento en la vida.

Beneficios del matrimonio

Dice Allah (swt):

“Y entre Sus signos esta haberos creado esposas de entre vosotros para que encontréis en ellas sosiego, y puso entre vosotros amor y misericordia. Por cierto que en esto hay signos para quienes reflexionan.”

Quran 30: 21

“¡Oh, humanos! Temed a vuestro Señor Quien os ha creado a partir de un solo ser, del que creo a su esposa e hizo descender de ambos muchos hombres y de mujeres. Temed a Allah, en Cuyo nombre os reclamáis vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. Por cierto que Allah os observa.”

Quran 4:1

“Allah ha creado esposas de vuestra misma especie, de las cuales creo hijos y nietos. Os ha proveído de todo lo bueno y beneficioso. ¿Es que creen en lo falso y niegan la gracia de Allah?”

Quran 16:72

El Mensajero de Allah (sws) dijo: “!Oh, jóvenes! Quien de vosotros que este en condiciones [físicas y económicas] para casarse que lo haga, pues el matrimonio preserva la mirada, y es una protección contra la fornicacion.”

La tranquilidad y la serenidad

  Una vida matrimonial armoniosa brinda a los cónyuges tranquilidad y serenidad, y transmite a los hijos la confianza y el cariño que lo hará crecer en un ambiente de paz y seguridad, contribuyendo a su mejor desenvolvimiento en la vida.

LA VOZ DE UNA MUJER EN EL ISLAM 

Muchos musulmanes han adoptado la ética judeo-cristiana que ve a las mujeres como la fuente de la tragedia humana debido a su alegado papel bíblico como las tentadoras que sedujeron a Adán en desobediencia a su Señor.. Tentando a su marido a comer la fruta prohibida, ella no solamente desafió a Allah, sino que causó la expulsión de la humanidad del Paraíso, instigando así todo el sufrimiento humano temporal. Esos misóginos que sostienen este mito bíblico, rastrean en archivos de las literaturas pseudo-islámicas tales como hadices falsos y débiles. 

Este viejo mito del testamento es un creencia extensamente difundida en la comunidad islámica a pesar del hecho de que Al.lah en el Corán testimonia que era Adán solamente responsable de su error. En 20: 115 se indica: “ya hicimos antes un pacto con Adam, pero olvidó; y no encontramos de por su parte resolución firme.” El verso 20:121-122 continúa “como resultado, ambos comieron del árbol…Adam desobedeció a su Señor y cayó en error. Luego su Señor lo escogió (por su gracia), se volvió sobre él y le dio guía.” Por lo tanto, no hay nada en la doctrina islámica o en el Corán que sostenga que las mujeres son responsables de la expulsión de Adán del Paraíso o de la consiguiente miseria de la humanidad. Sin embargo, la misoginia abunda en las declaraciones de muchos “eruditos” islámicos y de “imames”. 

El resultado de tal interpretación de hadices y de la negatividad esparcida es que sociedades enteras han maltratado a sus miembros femeninos a pesar del hecho de que el Islam ha honrado y ha autorizado a la mujer en todas las esferas de la vida. La mujer en ley islámica es igual a sus contrapartes masculinas. Ella es tan responsable por sus acciones como es responsable un varón. Su testimonio es exigido y válido ante un tribunal. Sus opiniones se buscan y se actúa basándose en ellas. Contrariamente al pseudo hadiz: “consulta a mujeres y haz lo contrario”, el Profeta (S.A.S.) consultó a su esposa, Um Salama en una de las decisions más importantes para la comunidad musulmana. Tales referencias a las actitudes positivas del Profeta (S.A.S.) hacia las mujeres, refutan el único hadiz falsamente atribuído a Ali bin Abu Talib: “la mujer es todo mal y el mal más grande sobre ella es el que el hombre no puede hacer por ella.” 

La propaganda de tal negatividad contra las mujeres ha conducido a muchos “eruditos” e “imames” a hacer normas irreales sobre el discurso femenino. Demandan que las mujeres deben bajar su voz a los susurros o aún al silencio, excepto cuando hablan a su marido, a su guarda o a otras mujeres. El acto femenino de la comunicaciín se ha convertido para algunos en una fuente de la tentación y de la seducción al varón. 

El Corán, sin embargo, menciona específicamente que ésas búsquedas de información de las esposas del Profeta debían dirigirse a ellas detrás de una cortina (33:53). Puesto que las preguntas requieren respuestas, las madres de los creyentes ofrecieron fatwas a los que las pidieron y narraron hadices a quienquiera que quisiese transmitirlos. Además, las mujeres estuvieron acostumbras a preguntar al Profeta (S.A.S.) mientras los hombres estaban presentes. Ni se avergonzaban de hacer oir sus voces ni el Profeta (S.A.S.) impidió sus preguntas. Incluso en el caso de Omar cuando una mujer lo desafió durante su jutba en el minbar, él no la rechazó. Más bien, él admitió que ella tenía razón y él estaba equivocado y dijo: “todos son más eruditos que Omar.” 

Otro ejemplo coránico de una mujer que habla en público, es la hija del Sheij mencionado en el Corán en 28:23. Además, el Corán narra la conversación entre Sulayman y la reina de Saba así como entre ella y sus súbditos. Todos estos ejemplos apoyan la fatwa de que se permite a las mujeres expresar su opinión en público, porque cualquier cosa que fue prescrita a los que nos precedieron antes, está prescrita para nosotros, a no ser que sea rechazado unámimemente por la doctrina islámica. 

Así la única prohibición es que la mujer hable suavemente y flirteando de una manera que se en tienda para excitar y para tentar al hombre. Esto se expresa en el Corán como el habla complaciente que Al.lah menciona en 33:32: “¡Mujeres del Profeta! No sois como cualquier otra mujer. Si teméis a Al.lah, no seáis demasiado complacientes al hablar, de manera de que aquel que tenga una enfermedad en su corazón pueda sentir deseo: sino que hablad como se debe”.  

Lo que está prohibido es el hablar coqueteando que tienta a los que tienen los corazones enfermos, que se pueden mover por deseo y eso no es decir que toda laconversación con las mujeres está prohibida, porque Al.lah termina así el verso: “…sino que hablad como se debe.”(33:32) 

Encontrar excusas para silenciar a mujeres es solo una de las injusticias que ciertos eruditos e imames intentan inflingir sobre las mujeres. Señalan a aquellos hadices narrados por Bukhari sobre el Profeta(S.A.S.), que dicen: “no he dejado un mayor daño a los hombres que mujeres.” Asumen que el daño implica que las mujeres son una maldición malvada que se soportará como se debe aguantar pobreza, hambre, enfermedad, muerte y miedo. Estos “eruditos” no hacen caso del hecho de que el ser humano es tentado más por sus bendiciones que por sus tragedias. 

Y Al.lah dice: “y os pondremos a prueba con lo bueno y con lo malo.”(21:35). Para apoyar este argumento Al.lah dice en el Corán que dos de las bendiciones más apreciadas de la vida, la riqueza y los niños, son pruebas. Al.lah dice: “sabed que vuestra hacienda y vuestros hijos constituyen una tentación.”(8Anfal 28). Una mujer, a pesar de las bendiciones que ella concede en sus relaciones, puede ser también una prueba, porque puede distraer a un hombre de su deber hacia Al.lah (nota de la web: y viceversa). Así, Al.lah crea la conciencia de cómo las bendiciones pueden ser distracciones, de modo que se conviertan en maldiciones. Los hombres pueden utilizar a sus esposas como excusa para no realizar el jihad (nota de la web: la traducción de jihad es ESFUERZO por la causa del Islam, éste puede ser de muchas maneras: hablar del Islam a la gente, luchar por los derechos de los musulmanes, hacer una página web sobre el Islam, y el jihad más fuerte es el que haces contra tu propio ego, la Guerra Santa no es más que una de las formas de jihad), o para evitar el sacrificio y perseguir la abundancia. Al.lah en el Corán advierte: “en verdad entre vuestras esposas e hijos hay enemigos para vosotros.” (64:14). 

La alerta es igual que para las bendiciones de la riqueza abundante y de la descendencia (63:9). Además, el hadiz sahih dice: “por Al.lah que no temo por vosotros la pobreza, sino que temo que el mundo sea abundante para vosotros, como lo fue para los que os precedieron y compitáis por él como ellos han competido por él y que os destruya a vosotros como les destruyó a ellos.”(Bukhary y Muslim). Este hadiz no significa que el Profeta (S.A.S.) animó a la pobreza. 
La pobreza es una maldición de la cual el Profeta (S.A.S.) buscó refugio en Al.lah. Él no quería decir que su Ummah debía privarse de la riqueza y abundancia porque él dijo : “lo mejor de la buena abundancia es para la persona piadosa.” (Narrado por Ahmed y Al Hakam). El Corán menciona a los hombres (Muslim) y las mujeres musulmanas (Muslimat) como ayuda y bienestar el uno para el otro, aquí y en el más allá. El Profeta no condenó las bendiciones que Al.lah ha proporcionado para su Ummah. Más bien el Profeta (S.A.S.) deseaba guiar a los musulmanes y su Ummah lejos de la deslizante cuesta cuyo agujero sin fondo es un fango de crueldad y deseo.
LA VOZ DE UNA MUJER EN EL ISLAM

Muchos musulmanes han adoptado la ética judeo-cristiana que ve a las mujeres como la fuente de la tragedia humana debido a su alegado papel bíblico como las tentadoras que sedujeron a Adán en desobediencia a su Señor.. Tentando a su marido a comer la fruta prohibida, ella no solamente desafió a Allah, sino que causó la expulsión de la humanidad del Paraíso, instigando así todo el sufrimiento humano temporal. Esos misóginos que sostienen este mito bíblico, rastrean en archivos de las literaturas pseudo-islámicas tales como hadices falsos y débiles.

Este viejo mito del testamento es un creencia extensamente difundida en la comunidad islámica a pesar del hecho de que Al.lah en el Corán testimonia que era Adán solamente responsable de su error. En 20: 115 se indica: “ya hicimos antes un pacto con Adam, pero olvidó; y no encontramos de por su parte resolución firme.” El verso 20:121-122 continúa “como resultado, ambos comieron del árbol…Adam desobedeció a su Señor y cayó en error. Luego su Señor lo escogió (por su gracia), se volvió sobre él y le dio guía.” Por lo tanto, no hay nada en la doctrina islámica o en el Corán que sostenga que las mujeres son responsables de la expulsión de Adán del Paraíso o de la consiguiente miseria de la humanidad. Sin embargo, la misoginia abunda en las declaraciones de muchos “eruditos” islámicos y de “imames”.

El resultado de tal interpretación de hadices y de la negatividad esparcida es que sociedades enteras han maltratado a sus miembros femeninos a pesar del hecho de que el Islam ha honrado y ha autorizado a la mujer en todas las esferas de la vida. La mujer en ley islámica es igual a sus contrapartes masculinas. Ella es tan responsable por sus acciones como es responsable un varón. Su testimonio es exigido y válido ante un tribunal. Sus opiniones se buscan y se actúa basándose en ellas. Contrariamente al pseudo hadiz: “consulta a mujeres y haz lo contrario”, el Profeta (S.A.S.) consultó a su esposa, Um Salama en una de las decisions más importantes para la comunidad musulmana. Tales referencias a las actitudes positivas del Profeta (S.A.S.) hacia las mujeres, refutan el único hadiz falsamente atribuído a Ali bin Abu Talib: “la mujer es todo mal y el mal más grande sobre ella es el que el hombre no puede hacer por ella.”

La propaganda de tal negatividad contra las mujeres ha conducido a muchos “eruditos” e “imames” a hacer normas irreales sobre el discurso femenino. Demandan que las mujeres deben bajar su voz a los susurros o aún al silencio, excepto cuando hablan a su marido, a su guarda o a otras mujeres. El acto femenino de la comunicaciín se ha convertido para algunos en una fuente de la tentación y de la seducción al varón.

El Corán, sin embargo, menciona específicamente que ésas búsquedas de información de las esposas del Profeta debían dirigirse a ellas detrás de una cortina (33:53). Puesto que las preguntas requieren respuestas, las madres de los creyentes ofrecieron fatwas a los que las pidieron y narraron hadices a quienquiera que quisiese transmitirlos. Además, las mujeres estuvieron acostumbras a preguntar al Profeta (S.A.S.) mientras los hombres estaban presentes. Ni se avergonzaban de hacer oir sus voces ni el Profeta (S.A.S.) impidió sus preguntas. Incluso en el caso de Omar cuando una mujer lo desafió durante su jutba en el minbar, él no la rechazó. Más bien, él admitió que ella tenía razón y él estaba equivocado y dijo: “todos son más eruditos que Omar.”

Otro ejemplo coránico de una mujer que habla en público, es la hija del Sheij mencionado en el Corán en 28:23. Además, el Corán narra la conversación entre Sulayman y la reina de Saba así como entre ella y sus súbditos. Todos estos ejemplos apoyan la fatwa de que se permite a las mujeres expresar su opinión en público, porque cualquier cosa que fue prescrita a los que nos precedieron antes, está prescrita para nosotros, a no ser que sea rechazado unámimemente por la doctrina islámica.

Así la única prohibición es que la mujer hable suavemente y flirteando de una manera que se en tienda para excitar y para tentar al hombre. Esto se expresa en el Corán como el habla complaciente que Al.lah menciona en 33:32: “¡Mujeres del Profeta! No sois como cualquier otra mujer. Si teméis a Al.lah, no seáis demasiado complacientes al hablar, de manera de que aquel que tenga una enfermedad en su corazón pueda sentir deseo: sino que hablad como se debe”.

Lo que está prohibido es el hablar coqueteando que tienta a los que tienen los corazones enfermos, que se pueden mover por deseo y eso no es decir que toda laconversación con las mujeres está prohibida, porque Al.lah termina así el verso: “…sino que hablad como se debe.”(33:32)

Encontrar excusas para silenciar a mujeres es solo una de las injusticias que ciertos eruditos e imames intentan inflingir sobre las mujeres. Señalan a aquellos hadices narrados por Bukhari sobre el Profeta(S.A.S.), que dicen: “no he dejado un mayor daño a los hombres que mujeres.” Asumen que el daño implica que las mujeres son una maldición malvada que se soportará como se debe aguantar pobreza, hambre, enfermedad, muerte y miedo. Estos “eruditos” no hacen caso del hecho de que el ser humano es tentado más por sus bendiciones que por sus tragedias.

Y Al.lah dice: “y os pondremos a prueba con lo bueno y con lo malo.”(21:35). Para apoyar este argumento Al.lah dice en el Corán que dos de las bendiciones más apreciadas de la vida, la riqueza y los niños, son pruebas. Al.lah dice: “sabed que vuestra hacienda y vuestros hijos constituyen una tentación.”(8Anfal 28). Una mujer, a pesar de las bendiciones que ella concede en sus relaciones, puede ser también una prueba, porque puede distraer a un hombre de su deber hacia Al.lah (nota de la web: y viceversa). Así, Al.lah crea la conciencia de cómo las bendiciones pueden ser distracciones, de modo que se conviertan en maldiciones. Los hombres pueden utilizar a sus esposas como excusa para no realizar el jihad (nota de la web: la traducción de jihad es ESFUERZO por la causa del Islam, éste puede ser de muchas maneras: hablar del Islam a la gente, luchar por los derechos de los musulmanes, hacer una página web sobre el Islam, y el jihad más fuerte es el que haces contra tu propio ego, la Guerra Santa no es más que una de las formas de jihad), o para evitar el sacrificio y perseguir la abundancia. Al.lah en el Corán advierte: “en verdad entre vuestras esposas e hijos hay enemigos para vosotros.” (64:14).

La alerta es igual que para las bendiciones de la riqueza abundante y de la descendencia (63:9). Además, el hadiz sahih dice: “por Al.lah que no temo por vosotros la pobreza, sino que temo que el mundo sea abundante para vosotros, como lo fue para los que os precedieron y compitáis por él como ellos han competido por él y que os destruya a vosotros como les destruyó a ellos.”(Bukhary y Muslim). Este hadiz no significa que el Profeta (S.A.S.) animó a la pobreza.

La pobreza es una maldición de la cual el Profeta (S.A.S.) buscó refugio en Al.lah. Él no quería decir que su Ummah debía privarse de la riqueza y abundancia porque él dijo : “lo mejor de la buena abundancia es para la persona piadosa.” (Narrado por Ahmed y Al Hakam). El Corán menciona a los hombres (Muslim) y las mujeres musulmanas (Muslimat) como ayuda y bienestar el uno para el otro, aquí y en el más allá. El Profeta no condenó las bendiciones que Al.lah ha proporcionado para su Ummah. Más bien el Profeta (S.A.S.) deseaba guiar a los musulmanes y su Ummah lejos de la deslizante cuesta cuyo agujero sin fondo es un fango de crueldad y deseo.

El Matrimonio en el Islam (por IslamHouseEs)

 El profeta de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- dijo:“Se busca el matrimonio con una mujer, por cuatro cualidades: por su riqueza, belleza, nobleza y religión. Elige a la que tenga mejor comportamiento moral y religiosa y serás feliz.”


El profeta de Dios -la paz y las bendiciones de Dios sean con él- dijo:

“Se busca el matrimonio con una mujer, por cuatro cualidades: por su riqueza, belleza, nobleza y religión. Elige a la que tenga mejor comportamiento moral y religiosa y serás feliz.”